La inclusión en las artes escénicas dejó de ser un tema pendiente para convertirse en una práctica con nombre y trayectoria. Juan Carlos Saavedra, fundador de Teatro Ciego MX, y Alberto Lomnitz, fundador de Seña y Verbo, compartieron sus experiencias en la creación, formación y desarrollo de proyectos accesibles durante el conversatorio Cuando la diversidad transforma la escena, realizado en el Laboratorio de Creación Escénica del Jardín Escénico como parte del segundo día de actividades del programa En primera persona. Encuentro de Artes Escénicas, Diversidad Funcional, Discapacidad y Neurodivergencia, y de la jornada Herramientas para una escena accesible.
Lomnitz, maestro en Comunicación y Teatro por la Universidad de Illinois Chicago, recordó que sus primeros aprendizajes en el teatro para personas sordas provinieron de integrantes de esa comunidad: “Soy un teatrero que de repente llegó a una comunidad donde la gente actúa al hablar, pero el teatro de sordos es como una pantomima muy bien elaborada”, señaló. Explicó que al trabajar con actores sordos comprendió que no se trataba únicamente de un proyecto artístico, sino de una labor con impacto en la comunidad sorda y en otras discapacidades. Saavedra, por su parte, explicó que Teatro Ciego MX surgió de su interés por hacer teatro en la oscuridad con personas ciegas, al considerar que esa condición permite experimentar nuevas formas de percepción de la realidad. El moderador Eduardo Domínguez, director y actor de Seña y Verbo, destacó que en la agrupación los integrantes con mayor experiencia acompañan a quienes se incorporan para facilitar su adaptación.
En corto: El programa En primera persona, organizado por la Secretaría de Cultura y el INBAL, concluirá el jueves 5 de noviembre con una mesa de reflexión sobre el futuro de la escena diversa y la presentación del Concierto Zoonoros, con la participación de Maricarmen Graue, Edgar Lacolz, Fores Basura e Isaías Herrera.