La muestra se inaugurará el 29 de septiembre a las 17:00 horas en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Regional de Puebla (Murep), recinto que la albergará hasta el 4 de abril de 2027. Curada por el especialista Jesús Joel Peña Espinosa, pone en valor el legado material e inmaterial derivado de la acción evangelizadora, jurídica y científica de los dominicos, con patrimonio proveniente de reservorios del INAH y del Convento de Santo Domingo de Puebla. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, señaló que cinco siglos de presencia dominica forman parte de la historia de Puebla y de México, y que los museos públicos tienen la responsabilidad de cuidar el patrimonio y abrirlo a nuevas preguntas.
Entre las piezas destacan esculturas estofadas, cartografía, manuscritos originales y óleos sobre tela, como Desposorios místicos de santa Rosa de Lima, El árbol genealógico de la Orden de Predicadores (finales del siglo XVII) y La Virgen del Rosario (alrededor de 1750), además de uno de los Tratados de Bartolomé de las Casas, en impresión de 1552, y obras de fray Juan de Villa Sánchez de mediados del siglo XVIII. Los bienes culturales proceden del Templo de Santo Domingo de Puebla, los museos nacionales del Virreinato y de Historia, el Regional de Querétaro, el de Huejotzingo y el Ex Convento de Santa Mónica.
La propuesta museográfica se organiza en tres ejes —cronológico, geográfico y temático— y cuatro módulos: "Origen y aspectos fundamentales de la Orden de Predicadores", "Orbe hispánico y los dominicos", "Presencia en la Nueva España" y "La Provincia de San Miguel y los Santos Ángeles". La directora del Murep, Guadalupe Espinosa Rodríguez, recordó que la orden llegó al puerto de Veracruz en junio de 1526 y que, desde la llegada de fray Julián Garcés, primer obispo de Puebla, fundó cerca de 18 conventos en 80 años en el territorio del antiguo obispado poblano, con presencia también en Chiapas y Oaxaca.
En corto: La exposición es organizada por la Secretaría de Cultura, a través del INAH, el Centro INAH Puebla y el Murep, y forma parte de las acciones de memoria por el quinto centenario del arribo de la Orden de los Predicadores a México.