Cerca de mil niñas, niños y jóvenes de 28 entidades del país ocuparon el Zócalo capitalino con Voces vivas, salvando al fuego, una creación escénica colectiva que llevó al corazón del país la música, las historias y 17 lenguas indígenas de sus comunidades. La puesta, dirigida por Jesusa Rodríguez con guion de Mardonio Carballo, articuló música tradicional, canto, danza, teatro y poesía en un relato sobre el tlacuache que rescata el fuego y la mariposa monarca como símbolo de migración y comunidad, acompañado de un videomapping proyectado sobre Palacio Nacional.
El montaje reunió a integrantes de las Casas de Canto Cuicallis —impulsadas por la Secretaría de Cultura en colaboración con el INPI—, los Semilleros Creativos de música, danza y teatro, y los coros infantiles michoacanos formados con la SEP como parte del Plan Michoacán. La presentación fue el resultado de seis meses de preparación en las comunidades y dos semanas de convivencia y ensayos en un campamento en Oaxtepec, Morelos, en instalaciones del IMSS, donde los participantes compartieron saberes y conocieron lenguas de otras regiones. Entre los idiomas presentes estuvieron náhuatl, maya, mixteco, otomí, purépecha, tsotsil y wixárika.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó el protagonismo de las infancias en la obra y afirmó que las historias de sus comunidades merecen ser escuchadas. En el acto también participaron la jefa de Gobierno, Clara Brugada; la directora y actriz Jesusa Rodríguez; el poeta Mardonio Carballo, y el director del INPI, Adelfo Regino Montes. La experiencia forma parte de la estrategia de formación artística comunitaria de la Secretaría de Cultura, a través de la Dirección General de Vinculación Cultural.
En corto: La puesta Voces vivas, salvando al fuego se realizó el 7 de noviembre de 2026 en el Zócalo de la Ciudad de México con cerca de mil participantes de 28 entidades y 17 lenguas indígenas, como parte de la estrategia de formación artística comunitaria de la Secretaría de Cultura.