La Copa del Mundo de Futsal Down Yucatán 2026 bajó el telón este sábado en el Complejo Deportivo Kukulcán, en Mérida, con Brasil en lo más alto del podio y Argentina en la plata, en una justa cuatrienal que por primera vez tuvo a México como anfitrión. La ceremonia de premiación fue encabezada por el director general de la CONADE, Rommel Pacheco Marrufo, junto con el presidente del Comité Paralímpico Mexicano, Miguel Ángel García Meza.
El torneo concentró a alrededor de 120 deportistas de entre 16 y 40 años procedentes de Argentina, Brasil, Portugal, Perú, Guatemala y México, que compitieron del 14 al 20 de septiembre en la capital yucateca. Perú se quedó con el bronce y la selección mexicana terminó en cuarto lugar, mientras que la organización corrió a cargo de la CONADE en coordinación con la Federación Mexicana de Deportistas Especiales y el Instituto del Deporte de Yucatán.
Pacheco Marrufo sostuvo que el objetivo del encuentro es promover la participación, la inclusión y el desarrollo integral de las personas con síndrome de Down, y que el deporte adaptado funciona como herramienta de integración social e igualdad de oportunidades. Si bien el resultado deportivo dejó a México fuera del podio, la sede le dio visibilidad regional a una disciplina que apenas comienza a profesionalizarse en el país y dejó instalaciones y experiencia organizativa en Yucatán.
En corto: Aunque México no subió al podio, haber albergado por primera vez un mundial de futsal Down abre la puerta a más competencias internacionales y a mayor presupuesto para el deporte adaptado, lo que se traduce en más espacios, entrenadores y apoyos para atletas con discapacidad que hoy compiten prácticamente sin respaldo.