Del 12 al 18 de octubre, Las Vegas, Nevada, recibe a más de 600 luchadores de federaciones internacionales en el Campeonato Mundial Sub-23, certamen que reparte medallas en las modalidades de grecorromana y libre, en ambas ramas. Para la selección mexicana de luchas asociadas, la cita representa la prueba de mayor nivel de una generación que busca consolidarse y dar pasos firmes hacia la categoría senior, con el ciclo olímpico, los Juegos Panamericanos y los Juegos Olímpicos como horizonte.
En la rama femenil, Melanie Jiménez regresa a un escenario mundial después de que una intervención quirúrgica le impidió competir en la edición anterior; llega con medallas en sus dos participaciones mundiales previas y anticipa como rivales de peso a Ucrania, Venezuela y Estados Unidos. El cuerpo técnico del equipo femenil estima que entre cuatro y cinco luchadoras pueden colocarse entre las ocho mejores del mundo y pelear medallas en dos o tres divisiones, en un cuadro que incluye a campeones y medallistas olímpicos que aún compiten en la categoría.
En libre varonil, Kevin de León, medallista de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, se fija como principal objetivo subir al podio mundial. En grecorromana, la delegación apuesta por una camada que combina roce continental con juventud: Rodrigo Falcón Aguirre, de 20 años, competirá en los 60 kilogramos y confía en colgarse una medalla.
En corto: El Campeonato Mundial Sub-23 de luchas asociadas reúne a más de 600 competidores del 12 al 18 de octubre en Las Vegas, Nevada, en grecorromana y libre, en ambas ramas. La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte difundió el programa y las expectativas de la delegación mexicana.


