En Querétaro, la presidenta Claudia Sheinbaum fijó el segundo semestre de 2027 como la fecha estimada para que concluya el Tren Ciudad de México-Querétaro, una obra que, según dijo, se conectará además con Guadalajara y Nuevo Laredo y que forma parte de la recuperación de los trenes de pasajeros que su gobierno presenta como eje de movilidad.
De acuerdo con la mandataria, el trayecto desembarcará en la estación Buenavista de la capital, donde los usuarios podrán enlazar con el Metro, el Metrobús u otros transportes para continuar sus actividades, y regresar por la noche en el mismo tren. El proyecto busca ofrecer una alternativa a la carretera México-Querétaro, que suele saturarse, y Sheinbaum no descartó que una parte del ferrocarril pueda quedar terminada incluso en un año.
El anuncio se enmarca en la recuperación ferroviaria que la Cuarta Transformación presume como bandera: Querétaro, recordó, fue un centro de ferrocarriles que se abandonó tras la privatización. En la misma gira, la presidenta vinculó el proyecto con la defensa de la soberanía y la justicia social, y aseguró que en el estado 667 mil 62 personas reciben algún Programa para el Bienestar, sin que hasta ahora se hayan precisado el costo total de la obra ni el calendario de construcción de los tramos faltantes.
En corto: Si el tren cumple el plazo, viajar de Querétaro a la Ciudad de México dejará de depender de una carretera congestionada y del gasto en combustible, aunque el alivio real para los usuarios estará condicionado por la tarifa que se defina y por que la obra se entregue en tiempo.