La atención primaria del país se ampliará con 12 mil 750 consultorios que el Servicio Universal de Salud (SUS) prevé operar en enero de 2027, mediante el aprovechamiento de espacios existentes y la habilitación de nuevos puntos de atención. La estrategia busca acercar los servicios de salud a las comunidades y sumar alrededor de 50 millones de consultas anuales a las cerca de 200 millones de primer nivel que hoy brindan las instituciones participantes.
Los espacios operarán bajo criterios homologados de infraestructura, mobiliario, equipamiento y conectividad, con personal médico, de enfermería y auxiliar según las necesidades de cada comunidad. En zonas rurales se privilegiará la cercanía mediante casas de salud y en las urbanas se ampliará la capacidad instalada, con herramientas tecnológicas para la atención remota en caso necesario. El ISSSTE contribuirá con 500 consultorios destinados a padecimientos frecuentes y al seguimiento de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes, hipertensión y obesidad, mientras el IMSS los ubicó dentro de una estrategia preventiva que aproveche cada contacto de las personas con los servicios médicos.
El IMSS-Bienestar detalló que los Consultorios SUS aplicarán un Modelo de Atención Homologado bajo el principio de cero rechazo, para que toda persona sea recibida, valorada y orientada y, cuando sea necesario, referida de manera segura con independencia de su condición laboral; la red dará continuidad a la atención que no pueda resolverse en el primer contacto. El secretario de Salud, David Kershenobich, sostuvo que el modelo permitirá responder a necesidades frecuentes como infecciones respiratorias, enfermedades gastrointestinales y traumatismos.
En corto: La Reunión Nacional de Organización del Servicio Universal de Salud congregó a representantes de las 24 entidades federativas participantes, entre secretarias y secretarios estatales de Salud, delegados de Programas para el Bienestar y del IMSS-Bienestar, responsables estatales del SUS y directivos del sector, quienes revisaron los modelos de operación de los consultorios, su vinculación con Salud Casa por Casa, el modelo territorial, la sistematización de la información y el marco normativo del programa.



