Noventa y ocho crías de tortuga marina rompieron el cascarón a partir de huevos que habían sido extraídos ilegalmente en Nayarit. La eclosión ocurrió luego de un procedimiento de revisión y valoración física de los huevos recuperados que aplica la Profepa, el cual examina las condiciones del ejemplar, el tiempo transcurrido desde su extracción, la forma en que fueron manipulados y otros factores que inciden en su desarrollo, con el fin de identificar cuáles aún conservan posibilidades de incubar.
Los huevos que superan esa valoración se resiembran en el campamento tortuguero Aeyetsie Wakie, en el municipio de San Blas, donde reciben manejo y seguimiento hasta el nacimiento; las crías fueron liberadas al mar. El insumo de ese proceso son los aseguramientos que las fuerzas de seguridad federales, estatales y municipales realizan en operativos y acciones de vigilancia contra la extracción ilegal, a los que se sumó la revisión técnica de la Oficina de Representación de la dependencia en la entidad.
En corto: La Profepa documentó en Nayarit la eclosión de 98 tortugas marinas provenientes de huevos asegurados por extracción ilegal, resembrados en agosto de 2026 en el campamento Aeyetsie Wakie de San Blas; las crías fueron liberadas al mar y la dependencia mantiene la coordinación con los tres órdenes de gobierno para combatir la extracción y comercialización de huevos de la especie.

