El primer aseguramiento ocurrió el 22 de septiembre en Apatzingán, donde personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) acompañó a la Fiscalía General del Estado, Región Apatzingán, en un cateo por la presunta posesión de ejemplares de vida silvestre. En el sitio se localizó un mono araña (Ateles geoffroyi) adulto, sin determinación de sexo y aparentemente en buenas condiciones, que fue trasladado a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) en Morelia. En la diligencia participaron también la Guardia Nacional y la Guardia Civil.
El 23 y 24 de septiembre, la Fiscalía de Asuntos Especiales de la Fiscalía General de Michoacán encabezó cateos en dos inmuebles de Peribán de Ramos, con acompañamiento de la Profepa y apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Civil. Ahí se hallaron cuatro ejemplares: un tigre de Bengala (Panthera tigris tigris) en uno de los inmuebles y un mono araña junto con dos loros nuca amarilla (Amazona auropalliata) en otro. Las condiciones de higiene y del espacio no eran favorables para los animales, y en algunos se observaron patrones de comportamiento repetitivo y marcas en las superficies, por lo que fueron trasladados a un espacio especializado en Morelia para valoración veterinaria y resguardo.
La posesión y manejo de vida silvestre están sujetos a la Ley General de Vida Silvestre, que exige acreditar la legal procedencia de los ejemplares. El mono araña está catalogado en peligro de extinción en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y cuenta con protección específica bajo el artículo 60 Bis de esa ley.
En corto: La Profepa aseguró cinco ejemplares de vida silvestre durante tres cateos en Apatzingán y Peribán de Ramos, Michoacán; los animales quedaron en resguardo en espacios especializados de Morelia mientras se determina su situación. La dependencia mantendrá coordinación interinstitucional para el seguimiento de las medidas administrativas procedentes.

