La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) impuso clausura total temporal a obras y actividades en un predio de playa La Boquita de Miramar, en Manzanillo, Colima, donde se detectaron construcciones y estructuras semifijas destinadas a servicios turísticos en una superficie aproximada de 450.34 m², dentro de un ecosistema costero vinculado al humedal de la Laguna de Juluapan. La medida se adoptó ante la falta de autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Durante una inspección realizada el pasado 16 de octubre, personal de la Profepa constató la presencia de una construcción de obra civil y diversas estructuras semifijas destinadas a restaurante, cocina y sanitarios, así como trabajos de rehabilitación en el sitio. En el predio se identificó vegetación de mangle blanco (Laguncularia racemosa), especie sujeta a protección conforme a la normativa ambiental aplicable y listada en la NOM-059-SEMARNAT-2010. Ante la ausencia de autorización, la Procuraduría inició un procedimiento administrativo y, como medida de seguridad, clausuró las obras y actividades. La dependencia dará seguimiento al caso para verificar el cumplimiento de la medida impuesta y determinar, mediante el procedimiento administrativo correspondiente, las acciones adicionales que procedan conforme a la legislación ambiental.
En corto: La Profepa clausuró de forma total temporal las obras y actividades en un predio de 450.34 m² en playa La Boquita de Miramar, Manzanillo, Colima, por carecer de autorización de impacto ambiental y afectar mangle blanco protegido; el procedimiento administrativo continúa abierto para definir las sanciones adicionales.

