Escurrimientos de lixiviados detectados fuera de las áreas destinadas a su contención en el sitio de disposición final “El Tronconal” derivaron en la clausura parcial y temporal de las lagunas 1 y 2, así como en medidas de urgente aplicación impuestas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). El flujo, observado a la altura de la celda 3, se desplazaba por cunetas para el desalojo de agua pluvial hacia suelo natural y terrenos ubicados en partes bajas, siguiendo su curso hacia un afluente del río San Juan, lo que la autoridad federal consideró un riesgo inminente de desequilibrio ecológico.
La visita de inspección, realizada el 25 de septiembre, atendió una denuncia ciudadana por presuntos escurrimientos de lixiviados hacia cuerpos de agua. En las inmediaciones de las lagunas, el personal federal documentó costales con arena colocados para contener los lixiviados, además de escurrimientos sobre un camino colindante con un terreno vecino y con el río San Juan, con coloración café y presencia de espuma, características similares a las de los residuos líquidos. La actuación se fundamentó en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y en la NOM-083-SEMARNAT-2003, que establece las especificaciones de protección ambiental para los sitios de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial.
En corto: La Profepa mantendrá el seguimiento de las medidas de seguridad y de urgente aplicación impuestas en el relleno sanitario, así como del procedimiento correspondiente, a fin de prevenir mayores afectaciones al suelo, al agua y a los ecosistemas de la zona.

