La autoridad jurisdiccional dictó auto de vinculación a proceso contra una persona imputada por el delito previsto en el artículo 420, fracción IV, del Código Penal Federal, por la posesión de dos ejemplares de fauna silvestre amenazada. La resolución, del 18 de octubre de 2026, incluyó la determinación de medidas cautelares cuyo contenido no fue detallado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
El caso se originó en la caseta de cobro de Palmillas, Querétaro, donde elementos policiacos identificaron a los animales dentro de una maleta colocada en la cajuela de un vehículo que se dirigía de Guadalajara, Jalisco, a la Ciudad de México. Se trataba de una víbora de cascabel (Crotalus sp.) y un monstruo de Gila (Heloderma suspectum), ambas clasificadas en la categoría de amenazadas conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, que establece las categorías de riesgo para las especies silvestres en el país.
La Profepa, en su carácter de víctima y en coadyuvancia con las autoridades competentes, contribuye al seguimiento del procedimiento penal y a la protección del patrimonio natural. La dependencia sostiene que la aplicación de la ley frente a los delitos contra la biodiversidad fortalece la conservación de la vida silvestre y reduce las presiones que amenazan a las especies, al prevenir su extracción y comercialización ilegal.
En corto: Una persona fue vinculada a proceso por el delito de posesión de dos ejemplares de fauna silvestre amenazada localizados en la caseta de Palmillas, Querétaro; la Profepa da seguimiento al procedimiento penal como víctima y en coadyuvancia con las autoridades competentes, de acuerdo con el comunicado 643/2026.