Un agujero negro de baja masa acecha en el corazón de MARTA 3887, una galaxia compacta, grumosa y pobre en metales situada a un corrimiento al rojo de z=3.7694, cuando el universo tenía unos 1,800 millones de años. El hallazgo, liderado por Mirko Curti del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia (INAF), combina espectroscopía profunda del telescopio espacial James Webb (JWST/NIRSpec), imágenes del Hubble y del propio JWST, y datos de archivo del Very Large Telescope (VLT/MUSE) para caracterizar el agujero negro, su galaxia anfitriona y el gas ionizado circundante.
La evidencia se apoya en una componente ancha de la línea Hα con una luminosidad de 2.35×10^41 erg/s y un ancho de 1,270 km/s, sin contraparte de anchura comparable en [O III]. Bajo la interpretación de una región de líneas anchas, las calibraciones viriales arrojan una masa del agujero negro de aproximadamente 3.3 millones de masas solares (log M_BH/M_sol = 6.52) y una tasa de acreción de Eddington de 0.07, o hasta 0.38 según calibraciones alternativas. La galaxia anfitriona se resuelve en tres grumos compactos con una masa estelar integrada de 16 millones de masas solares (log M*/M_sol = 8.16) y una metalicidad de 12+log(O/H)=7.68, equivalente a cerca del 10% de la solar. La relación de masas M_BH/M* = 2.3% se sitúa unas dos órdenes de magnitud por encima de la relación local extrapolada, lo que sugiere que el crecimiento del agujero negro superó el ensamblaje de la componente estelar observada. Los datos de MUSE revelan además emisión extendida de Lyman alfa de 6.5 a 6.9 kpc, desplazada +64 km/s del sistema, con una fracción de escape provisional de 0.44, y un doblete de Mg II cercano al límite ópticamente delgado, lo que convierte a MARTA 3887 en un laboratorio para estudiar conjuntamente el crecimiento del agujero negro, el ensamblaje estelar y la fuga de fotones ionizantes.
En corto: El equipo de Curti reporta un candidato a agujero negro de baja masa en MARTA 3887, con una masa estimada de 3.3 millones de soles y una relación M_BH/M* que excede en dos órdenes de magnitud la relación local, lo que sugiere un crecimiento temprano del agujero negro. El estudio, en fase de preprint en arXiv, combina datos de JWST, Hubble y VLT/MUSE y plantea que un seed de 10^2 masas solares requeriría una tasa de Eddington media de 5.7 si el crecimiento comenzó tras formarse el 10% de la masa estelar observada.