Un equipo internacional de investigadores de universidades como Case Western Reserve, Stanford, Columbia y Pittsburgh, junto con la firma Revelio Labs, publicó un estudio que cuestiona la narrativa dominante sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo. Al analizar registros administrativos de desempleo de Estados Unidos, millones de perfiles profesionales y planes de estudio universitarios, los autores encontraron que el deterioro del mercado laboral en ocupaciones expuestas a modelos de lenguaje ya se observaba desde principios de 2022, meses antes de la irrupción de ChatGPT en noviembre de ese año.
El análisis de las solicitudes de seguro de desempleo mostró que el riesgo de desempleo en ocupaciones con alta exposición a IA, como las matemáticas y la computación, aumentó a partir del primer trimestre de 2022. Sin embargo, ese incremento no se aceleró tras el lanzamiento de ChatGPT, sino que se estabilizó. Los investigadores atribuyen ese repunte temprano a factores macroeconómicos y sectoriales, como el endurecimiento monetario de la Reserva Federal, la corrección del auge de contrataciones tecnológicas durante la pandemia y cambios fiscales que encarecieron la inversión en investigación y desarrollo.
El estudio también examinó a los recién egresados universitarios. Mediante el análisis de más de 10 millones de perfiles de LinkedIn, se encontró que las generaciones de 2021 a 2023 ingresaron a empleos altamente expuestos a IA a tasas menores que las cohortes anteriores, y que esas brechas comenzaron antes de finales de 2022. Además, los graduados de esas generaciones tardaron más en encontrar su primer empleo en comparación con sus pares de años previos, un patrón que también se observó en empleos mejor remunerados, lo que sugiere un endurecimiento general del mercado laboral juvenil.
Finalmente, el equipo utilizó millones de programas de cursos universitarios para medir la exposición educativa a tareas relacionadas con IA. Hallaron que los graduados con mayor formación en habilidades expuestas a IA, como escritura, programación y síntesis de información, tuvieron búsquedas de empleo más cortas y salarios iniciales más altos después de ChatGPT, especialmente al ingresar a ocupaciones altamente expuestas. Los autores concluyen que la educación relevante para IA sigue siendo valiosa y que atribuir el deterioro laboral exclusivamente a la difusión de modelos de lenguaje es un error metodológico que puede desviar la atención de las verdaderas causas.