La única fusión de estrellas de neutrones binarias con contraparte electromagnética identificada hasta ahora ocurrió en una galaxia cuya población estelar tiene una edad media ponderada por masa de 12.4 mil millones de años (Gyr), según un estudio de Ryan J. Foley, de la Universidad de California en Santa Cruz, publicado en arXiv. El hallazgo, basado en fotometría de banda ancha y un espectro óptico integrado de NGC 4993, ofrece una estimación razonable del tiempo de retraso entre la formación estelar y la fusión del sistema progenitor de GW170817.
El modelo teórico dominante para sistemas binarios aislados predice una distribución de tiempos de retraso con un mínimo de aproximadamente 10 millones de años y un índice de potencia cercano a -1. Al combinarlo con la historia cósmica de formación estelar, ese escenario canónico anticipa alrededor de 16 fusiones con retrasos de 100 millones de años por cada una registrada a 10 Gyr. Bajo esa premisa, la probabilidad de detectar una fusión tan antigua como la de GW170817 es de apenas 1.8%, y se requerirían 55 detecciones adicionales para que el evento dejara de ser excepcional. El trabajo concluye que una distribución con un retraso mínimo de 12.6 Gyr y el mismo índice de potencia es favorecida por un factor de 40 a 140 frente al modelo canónico, y de 80 a 280 frente a las distribuciones de brotes de rayos gamma cortos y de sistemas binarios de neutrones de la Vía Láctea.
En corto: El estudio de Foley, sustentado en la edad de NGC 4993 y en el volumen y tasa de detección de LIGO-Virgo-KAGRA, señala una tensión entre la población observada de fusiones de estrellas de neutrones y los modelos de síntesis poblacional, la población galáctica de binarias de neutrones y los brotes de rayos gamma cortos, y plantea la necesidad de una distribución de separaciones distinta o de un canal de formación adicional con retrasos largos.