Las perturbaciones en las imágenes de 29 cuásares con lenteo gravitacional cuádruple apuntan a densidades de halo compatibles con el colapso de núcleo gravotérmico, un sello distintivo de la materia oscura autointeractuante (SIDM). El equipo encabezado por D. Gilman, del Instituto Kavli de Física Cosmológica de la Universidad de Chicago, modeló el efecto colectivo de poblaciones de halos SIDM y de materia oscura fría (CDM) sobre las imágenes lensadas observadas por el sondeo JWST de cuásares con lente, y halló que los datos favorecen el escenario de colapso en halos de 10⁶ a 10¹⁰·⁷ masas solares, con factores de Bayes que desfavorecen el CDM en una proporción de 8:1 a 24:1 según los supuestos del modelo.
Los autores reinterpretaron esa inferencia en términos de una teoría SIDM con interacciones de largo alcance: un potencial de Yukawa generado por un mediador escalar ligero que decae de forma invisible en neutrinos derechos. Combinando el lenteo con los límites superiores a la intensidad de la sección transversal provenientes de cúmulos de galaxias y de la evaporación de satélites de la Vía Láctea, los modelos favorecidos arrojan masas de materia oscura de 20 a 80 GeV, mediadores de escala MeV y fuerzas del potencial de Yukawa cercanas a 10⁻³, con secciones transversales de 10² a 10⁴ cm² g⁻¹ a 10 km s⁻¹. El trabajo, firmado también por K. Petraki y T. Pignard (École Normale Supérieure), J. Gurian (Carnegie Observatories) y A. Kusenko (UCLA), sostiene que estas inferencias sobre el colapso de núcleo permiten acotar la física del sector oscuro.
En corto: El estudio, disponible en arXiv, recastea la restricción sobre el tiempo de colapso de núcleo derivada de 29 cuásares lensados en parámetros de una teoría SIDM con mediador de escala MeV, y concluye que los datos de lenteo gravitacional pueden distinguir entre modelos de materia oscura colisional y colisión libre, sujeto a los supuestos de modelado sobre subhalos y estructura interna de halos colapsados.