Cerca de 205 fotografías, obra plástica, documentos y correspondencia con Leonora Carrington, Remedios Varo y Pedro Friedeberg conforman la primera retrospectiva de gran escala dedicada a Kati Horna (1912-2000), abierta en el Museo del Palacio de Bellas Artes. El recorrido, curado por Yolanda Guasch Marí y Daniel Garza Usabiaga, se ordena en cuatro secciones —Europa: años de formación y de definición de una práctica; En tiempos de guerra: mirada y testimonio; Series e historias fotográficas: registros documentales y escenas construidas; y La banda: redes vivas— que van de su producción europea a su trabajo durante la Guerra Civil española y sus fotoensayos en México.
El archivo de la fotógrafa que el INBAL resguarda a través del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical (CENIDIM) integra la muestra. En la inauguración, la directora general del instituto, Alejandra de la Paz Nájera, sostuvo que estos proyectos permiten mirar a las artistas mujeres que fueron pilares de la modernidad mexicana “de una manera seria y justa”. Garza Usabiaga precisó que se trata de la primera exposición en la Ciudad de México que sintetiza la totalidad de la producción de Horna, e incluye por primera vez completa la serie Historia de un vampiro, de poco más de 20 fotografías, además de Mujer y máscara, realizada con Carrington y exhibida muy poco.
La muestra se acompaña de una charla sobre los artistas que migraron a México a causa de la Guerra Civil española, un ciclo de cine en torno a su universo y un catálogo con ensayos coeditado con la Fundación Mary Street Jenkins. Permanecerá hasta el 7 de febrero de 2027, de martes a domingo de 10 a 18 horas, con acceso gratuito los domingos.
En corto: La primera retrospectiva de gran escala sobre Kati Horna quedó abierta al público en el Museo del Palacio de Bellas Artes, con obra, documentos y correspondencia de la fotógrafa, acompañada de actividades académicas y un ciclo de cine organizados por la Secretaría de Cultura y el INBAL.