El ensamble vocal francés Les Metaboles convirtió el Teatro Juárez en una caja de resonancia viva: durante el concierto “Voces Esculpidas” los cantantes bajaron del escenario para ocupar distintos puntos del recinto y desplegaron variaciones de matices y tonalidades. El repertorio recorrió temas de Orlando di Lasso, Gregorio Allegri, Camille Saint-Saëns y Betsy Jolas, y cerró con una versión inédita a capella del “Preludio a la siesta de un fauno” de Claude Debussy, que incorporó fragmentos del poema de Stéphane Mallarmé, además de la obra barroca “Madre, la de los primores”.
En la Plaza San Roque, el Proyecto Ruelas llevó la función “Siete lagartos sospechosos tosiendo debajo de un paraguas”, del Grupo de Teatro Comunitario de San Ignacio “Las pulgas desastrosas” y dirigida por Lorena Kasper, con artistas de entre 6 y 12 años que arrastraron a la audiencia al baile y la risa. La cantante y compositora cubana Rita Donte sumó un concierto atravesado por la nostalgia migrante, con piezas como “Calle libertad”, “La vida es hermosa” y “Baila mi guaguancó”, en un recorrido por la conga, el bolero, el son y el guaguancó.
En el Teatro Cervantes, la compañía Ojo Negro presentó “Rastreadoras”, pieza de 45 minutos construida desde el movimiento, con música original en vivo de Julio César Aguayo Irene y proyección de imágenes y sombras de Miranda de los Ángeles. Su directora, Miranda Giles, la ubicó entre las “historias que merecen ser contadas y no olvidadas”; fundada en 2013, la agrupación trabaja el teatro de objeto y el títere en una dimensión visual y simbólica.
En corto: La 54 edición del Festival Internacional Cervantino, organizada por la Secretaría de Cultura federal y el Gobierno del Estado de Guanajuato, mantiene su programación de teatro, danza y música en recintos de la capital guanajuatense tras el primer fin de semana de actividades.