Los grafitis sobre cantera desnuda cubren 580.67 metros cuadrados del Palacio de Gobierno de Jalisco, el inmueble más afectado de los tres monumentos históricos del centro de Guadalajara que serán intervenidos bajo supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). A las pintas se suman 58 bienes muebles asociados dañados —entre ellos tres puertas de madera y dos vitrales históricos con motivos patrios destruidos— y 51 vidrios rotos, según la inspección de la restauradora-perito del Centro INAH estatal, Wendy Silva Beltrán, tras las afectaciones registradas durante la movilización ciudadana del 18 de octubre de 2026 en edificios del siglo XVIII.
La cantera amarilla, protegida por la Secretaría de Cultura a través del instituto, perdió material en algunas áreas y se restituirá con roca similar, ya que el banco de tolva volcánica de la barranca de Huentitán, de donde provenía la original, dejó de operar a finales del siglo XX. Para retirar la pintura se aplicará una limpieza profunda en tres fases —solvente para reblandecer la capa pictórica, cepillado con fibras naturales como ixtle, estropajo o esponjas, y lavado con agua y jabón neutro—, ante la ausencia de una capa de sacrificio que proteja la piedra. El proyecto contempla réplicas exactas de las tres puertas en madera de cedro y hierro forjado, así como la reproducción de tallas, ornamentos y vitrales, con un costo estimado de 17 millones de pesos; los trabajos comenzarán cuando la instancia aseguradora culmine el peritaje.
En el Congreso del Estado el daño más severo se localiza en el portón principal, calcinado, que se reemplazaría con una réplica; el hollín del incendio percudió la cantera aledaña y se eliminará con el mismo procedimiento aplicado al grafiti, con un presupuesto proyectado de 1.8 millones de pesos. La Catedral Basílica de la Asunción de María y Sagrario Metropolitano registra 134.19 metros cuadrados de pintas distribuidas en los muros sur, este y oeste, con el flanco sur como el más perjudicado, y una estimación de 1.8 millones de pesos. La especialista planteó además aplicar a futuro una capa de protección a los inmuebles para preservarlos y reducir los costos de mantenimiento.
En corto: El INAH supervisará la restauración de los tres inmuebles del siglo XVIII una vez que la instancia aseguradora concluya el peritaje; el proyecto incluye limpieza de cantera, réplicas de puertas y vitrales, y la propuesta de una capa de protección permanente.