El documentalista mexicano Gregorio Rocha, cuya filmografía exploró el vínculo entre imagen, historia y memoria colectiva, protagoniza el ciclo que MX Nuestro Cine transmite a partir del lunes 21 de septiembre a las 20:00 horas por la señal 22.2 y su plataforma de streaming. La retrospectiva, que se extiende hasta el martes 29, reconstruye un método de investigación en el que el archivo y el documento histórico dejaron de ser ilustración para convertirse en relato.
La cartelera abre con Sábado de mierda (1985), cortometraje codirigido con Sara Minter —también responsable de la fotografía de varios trabajos posteriores— que registra la cultura punk de Ciudad Nezahualcóyotl en su música, su vestimenta y sus formas de organización, y donde asoma ya el interés de Rocha por los márgenes sociales y la contracultura urbana. Del martes 22 al viernes 25 se emiten los cuatro episodios de Guerras e imágenes (1996) —Gringo, Greaser, Amigo e Ilegal—, serie que examina cómo la fotografía, la prensa, el cine y la televisión acompañaron el desarrollo de la tecnología militar estadounidense y las políticas expansionistas de sus gobiernos.
El sábado 26 toca el turno a Los rollos perdidos de Pancho Villa (2003), donde Rocha sigue la pista de The Life of General Villa, cinta desaparecida que nació del contrato firmado en 1914 entre la Mutual Film Corporation y Francisco Villa, y el domingo 27 se emite Acme & Co. (2005), que reconstruye la ruta de un proyector Acme en la frontera norte entre 1920 y 1937. La programación cierra con Muros (2014) —un recorrido por zonas de conflicto donde se han alzado muros de segregación— y con Luces, cámara, ¡revolución! Toscanito, coleccionista de historias, coproducción de Canal Veintidós, el IMCINE y la Fundación Toscano que parte del hallazgo de miles de fotogramas para analizar Memorias de un mexicano, concluida en 1950.
En corto: La cita es en la señal 22.2 y el streaming a las 20:00 horas del 21 al 29 de septiembre, así que basta encender la televisión o entrar al minisitio para ver cómo el cine mexicano ha guardado, reconstruido y cuestionado su propia memoria.