Los sones de carnaval que Fidencio Ramírez Sánchez interpreta en el violín huasteco, en la región de La Cañada, al norte de Veracruz, quedaron registrados en un volumen que llegará a la comunidad estudiantil del Conservatorio Nacional de Música. La etnomusicóloga Raquel Paraíso realizó el trabajo de campo en Xoxocapa, municipio de Ilamatlán, así como en Zontecomatlán y Santa María la Victoria, donde registró los sones y estudió su función, producción, recepción y dimensión afectiva dentro de su contexto social.
El libro reúne las transcripciones de 50 sones concebidas como herramientas complementarias al aprendizaje oral, orientadas a que los estudiantes reconozcan formas de interpretación y transmisión distintas a las que se abordan desde la escritura musical. Paraíso aborda los límites de ese registro: la notación convencional fija la altura y la duración de los sonidos, pero hay aspectos de la interpretación que difícilmente se trasladan al papel. El volumen analiza además las transformaciones del repertorio —sones que dejan de interpretarse, otros que se incorporan y algunos que se olvidan— y plantea la importancia de documentar músicas ligadas a prácticas rituales y comunitarias, con menor presencia en los medios de comunicación.
En corto: La presentación se realizará el 15 de octubre a las 17 horas en la Sala 34 Alfredo Bablot del Conservatorio Nacional de Música, adscrito a la Subdirección General de Educación e Investigación Artísticas del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, organismo de la Secretaría de Cultura, con entrada libre.