Una de las vertientes menos exploradas del movimiento sonidero mexicano —el rock sonidero— ocupará el auditorio Murray Schafer de la Fonoteca Nacional con el conversatorio “Sonideros del rock: donde el rock aprendió a saludar”, tercera entrega del ciclo Sonida: ecos de sociedades musicales. En la sesión, el artista plástico e investigador Benito Salazar Guillén, impulsor del ciclo, dialogará con integrantes del Sonido Jagger, agrupación que bajo la consigna “La otra cara del rock” se ha asumido como cronista de una escena comunitaria que también alcanza a comunidades de migrantes mexicanos en Estados Unidos.
A diferencia de expresiones ampliamente estudiadas como la cumbia, la salsa o el high energy, el rock sonidero carece de investigaciones sistemáticas que reconstruyan su origen y trayectoria. El movimiento surgió a principios de la década de 1980 en el Estado de México y se consolidó en municipios como Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Valle de Chalco, además de la zona conurbada del oriente de la Ciudad de México, donde los sonideros difundían rock y punk mediante la animación al micrófono, el envío de saludos y el diálogo directo con la audiencia durante tardeadas y fiestas de barrio. Se trató de una apropiación popular de géneros asociados históricamente a sectores de clase media y alta, que esas comunidades convirtieron en símbolo de identidad y pertenencia territorial, y que se ha sostenido frente a los procesos de transformación urbana que redujeron los espacios para la fiesta en la vía pública.
En corto: El conversatorio se realizará el jueves 15 de octubre de 2026 a las 19:00 h en el auditorio Murray Schafer de la Fonoteca Nacional, ubicado en Francisco Sosa 383, Barrio de Santa Catarina, Coyoacán, Ciudad de México; la entrada es libre y el cupo está limitado a 80 personas. La Fonoteca Nacional es una institución de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México dedicada a investigar, documentar y preservar la memoria sonora del país.