Cincuenta y tres piezas arqueológicas de culturas olmeca, teotihuacana, mexica, maya, mezcala, chupícuaro, huasteca y zapoteca se integran al acervo del Museo Regional de la Costa Oriental (Mureco), en el Parque del Jaguar, en Tulum, Quintana Roo. La entrega, realizada por el INAH por medio de la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos, coincide con el segundo aniversario del recinto, que prepara una nueva sala para mostrar el crisol cultural de Mesoamérica.
Del total, 47 bienes integrarán la Sala Introductoria de Mesoamérica, de próxima creación, y seis se sumarán a la Sala Maya, entre ellos un plato trípode y tres vasos policromados del periodo Clásico (400-800 d.C.) provenientes del sureste del país, intervenidos por personal del museo. El lote incluye una olla esgrafiada olmeca del Preclásico (1500-500 a.C.), un vaso trípode inciso y un candelero teotihuacano con rostro, una escultura antropomorfa mezcala (300-800 d.C.), un cajete trípode chupícuaro (600-200 a.C.), una vasija efigie huasteca (300-600 d.C.), una figurilla antropomorfa mexica del Posclásico (1200-1521 d.C.) y una urna antropoide zapoteca (400-900 d.C.). Las tres salas permanentes del recinto resguardan 296 piezas originales y 61 reproducciones.
Un precedente de esta ampliación ocurrió en 2024, con la incorporación de una banqueta-trono recuperada durante las labores del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Maya en el sitio Nicolás Bravo Pueblo, a 70 kilómetros de Chetumal. La estructura, de 3.10 metros de largo por 0.60 de alto y fechada hacia el Clásico Tardío (850-900 d.C.), consta de 15 elementos y se exhibe en la Sala 2 del Mureco tras su paso por el Laboratorio de Conservación y Restauración de Chetumal.
En corto: El INAH entregó 53 piezas arqueológicas al Mureco para la próxima Sala Introductoria de Mesoamérica y la Sala Maya, donde serán contextualizadas en un guion museográfico por estética, función ritual, tributaria, comercial o de uso doméstico.