El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) convirtió al volcán La Malinche, también conocido como Matlalcueye, en el eje de un seminario que a lo largo de cuatro sesiones reunirá a especialistas, estudiantes y comunidades en el Museo Regional de Tlaxcala. La propuesta nació de las investigadoras del Centro INAH Tlaxcala Fabiola Carrillo Tieco, Alejandra Olvera Carbajal y Claudia Hernández García, quienes la plantearon como un espacio de diálogo interdisciplinario para analizar la montaña desde la geología, la biología y la memoria histórica de quienes viven en sus faldas. El ciclo arrancará el 24 de septiembre con la ponencia Narrativas en torno a La Malinche: mujer, deidad y montaña, a cargo de la propia Carrillo Tieco.
La relevancia del proyecto se mide en el territorio que aborda: la Matlalcueye fue declarada Parque Nacional el 6 de octubre de 1938 y su Área Natural Protegida se extiende por 46,112.24 hectáreas repartidas entre Tlaxcala y Puebla, donde convergen procesos geológicos, ecológicos, históricos y sociales que, según la bióloga Olvera Carbajal, no pueden entenderse desde una sola disciplina. La investigadora subrayó que el valor de la montaña no se agota en su condición de área protegida, ya que se trata de un espacio habitado y transformado por poblaciones que mantienen con ella vínculos materiales y simbólicos. De ahí que el seminario busque también conformar una memoria documental que cruce el conocimiento académico con los saberes locales.
El programa seguirá el 29 de octubre con un especialista de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, el 26 de noviembre con un antropólogo de la Universidad Intercultural de Tlaxcala y el 10 de diciembre con un investigador de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, en un recorrido que va de las experiencias de conservación a las disputas por el patrimonio biocultural y las transformaciones ambientales del parque. Todas las sesiones se realizarán a las 12:00 horas en la Sala de Profundis del recinto, con transmisión por la página de Facebook del museo, y entre octubre y diciembre se abrirá la convocatoria para integrar el programa de 2027.
En corto: Que el INAH abra este seminario trasciende el aula, porque de la conservación de La Malinche dependen el agua que abastece a comunidades de Tlaxcala y Puebla, así como el bosque que frena la erosión y regula el clima regional, por lo que el conocimiento que ahí se genere —y su llegada a quienes habitan la montaña— puede traducirse en mejores decisiones para proteger un territorio del que dependen miles de familias.



