El primer año del ciclo 37 de entregas de agua del Río Bravo cerró el 24 de octubre con el volumen mínimo anual cubierto, en un contexto de sequía extrema que reduce la disponibilidad del recurso en la región. Para cumplirlo, el Gobierno de México coordinó esfuerzos interinstitucionales conforme a las estrategias conjuntas anunciadas el 3 de febrero de 2026, con base en la disponibilidad del líquido y las condiciones hidrológicas de la cuenca.
La Cancillería sostuvo que la gestión se realizó sin poner en riesgo el derecho humano al agua, el consumo de las comunidades ni la producción de alimentos, en particular en la región fronteriza. En el marco del Tratado de Aguas de 1944, ambos países mantienen una coordinación técnica orientada a soluciones previsibles y sostenibles frente a la sequía, y México reiteró su disposición a continuar el trabajo conjunto con pleno respeto a la soberanía hídrica nacional.
En corto: México concluyó el primer año del ciclo 37 de entregas de agua del Bravo en cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, con esfuerzos interinstitucionales para cubrir el volumen mínimo anual; la coordinación técnica con Estados Unidos continúa sujeta a las condiciones hidrológicas de la cuenca.