Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano construyó su carrera inicial lejos de los reflectores partidistas. Entre 1959 y 1974, como ingeniero y planificador, participó en la Comisión del Río Balsas, en la edificación de la presa La Villita y en el arranque de la siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, en Michoacán. Esos diagnósticos hidroagrícolas e industriales serían la base técnica de su posterior proyecto político.
La ruptura llegó en 1986, cuando fundó la Corriente Democrática dentro del PRI para desafiar el mecanismo del dedazo presidencial. Su salida en 1987 fracturó por primera vez el bloque hegemónico que gobernó México durante décadas. Un año después, en la jornada electoral del 6 de julio de 1988, los primeros datos del sistema SNIPE en Gobernación mostraban ventaja para Cárdenas; tras el apagón de pantallas, se declaró ganador con 42% frente al 36% de Carlos Salinas. Su resistencia pacífica junto a Manuel J. Clouthier y Rosario Ibarra impulsó la creación de autoridades electorales autónomas.
En 1989 fundó el PRD, unificando en una sola organización al nacionalismo revolucionario y a la izquierda socialista que hasta entonces permanecían dispersos. Ese proceso de resistencia costó la vida de entre 600 y 800 militantes asesinados en jornadas que quedaron impunes. Ocho años después, su victoria en 1997 lo convirtió en el primer jefe de Gobierno electo de la Ciudad de México, poniendo fin a 70 años de regentes designados por el presidente.
Como opositor a las privatizaciones energéticas, Cárdenas abogó por dotar a Pemex de autonomía presupuestal y operativa. En 2013 propuso reducir el Derecho Ordinario sobre Hidrocarburos del 71.5% al 62.5%, y en abril de 2026, al frente de la Comisión Consultiva del Petróleo, planteó convertir a la empresa en una entidad energética integral que modernice refinerías y frene la quema de gas en zonas marinas.
Su legado institucional desmanteló el monopolio del partido de Estado sobre la organización electoral. La presidenta Claudia Sheinbaum lo reconoció como "un transformador" y afirmó que "sin él, otra sería la realidad política del país". Sin embargo, Cárdenas mantuvo una paradoja: construyó los cimientos para que la izquierda llegara al poder, pero cuestionó que los gobiernos surgidos de ese proceso representaran cabalmente sus principios. En 2021 declaró a El País: "No veo una izquierda organizada en este momento".
Recibió la Medalla Belisario Domínguez en 2011, la Condecoración Constitución de Apatzingán en 2018 y el Doctorado Honoris Causa del IPN en enero de 2026. Su hijo mayor, Lázaro Cárdenas Batel, exgobernador de Michoacán, es actual Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República.